Consejos y trucos para el teletrabajo-01.jpg

Por Naomi Newton

Dado que muchos de nosotros aún estamos tratando de averiguar cómo será el modelo híbrido, hemos recopilado algunos consejos y trucos para el teletrabajo con el fin de optimizar la productividad y evitar el agotamiento.

Define tu espacio de trabajo. Esto implica crear un despacho en casa que te resulte cómodo. Quizás sea junto a una ventana, en una zona tranquila y bien iluminada, o en un lugar estratégico que favorezca la concentración. No todos disponemos de un espacio independiente dedicado a nuestra oficina en casa, por lo que es posible que utilicemos la barra de la cocina, la mesa del comedor o un rincón del dormitorio como oficina temporal, que al final del día volverá a convertirse en espacio personal. Si este es el caso, se recomienda colocar algún elemento simbólico que defina tu espacio de trabajo y tu horario laboral. En mi caso, es un letrero de neón que dice «Hustle» y que enciendo cuando empieza la jornada y apago cuando llega la hora de «salir» de la oficina.

Establecer límites. Este es un tema sumamente complicado, ya que contamos con un equipo muy comprometido y, al tratar con clientes internacionales, las diferencias horarias pueden hacer que trabajemos hasta bien entrada la noche o incluso los fines de semana si surge una crisis o hay que preparar una nueva propuesta comercial. Da la sensación de que vivimos en un modo de trabajo ininterrumpido, lo que puede provocar agotamiento. Es importante establecer límites y, si por ejemplo, tienes que unirte a una sesión de Spaces por la noche para un cliente, tómate una mañana o una tarde libre la semana siguiente. Si un cliente te envía un correo electrónico a medianoche, no sientas la necesidad de responder de inmediato, ya que eso sienta un precedente que luego es difícil de cambiar.

Concéntrate. Tener demasiados chats de WhatsApp puede distraerte mucho. Intenta unirte solo a los grupos que sean necesarios y establece unas normas de comunicación dentro del chat para evitar conversaciones innecesarias. Además, tómate un tiempo para silenciar los chats si necesitas concentrarte en algo concreto, avisando al equipo de que vas a desconectarte y de que te llamen si se trata de una emergencia.

Descansos. Nuestro cerebro solo puede concentrarse durante un tiempo limitado. Por eso es importante hacer pequeños descansos por la mañana, una pausa para comer y, de nuevo, pequeños descansos por la tarde. Aléjate del ordenador y sal a dar un paseo para tomar un poco de vitamina D o sal a correr un rato. Esto te ayudará a recargar energías y a trabajar de forma más eficiente a lo largo del día.

Vuelve a lo tradicional. Ahora que solo nos relacionamos de forma digital y con la llegada de las videollamadas y las sesiones nocturnas en Spaces, pasamos mucho más tiempo delante de las pantallas, lo que aumenta el cansancio. Desconéctate cuando puedas y plantéate anotar tus ideas con lápiz y papel, lejos de una pantalla. En tus momentos de descanso, opta por material de lectura impreso… quizá un periódico o una revista a la antigua usanza.

Vacaciones. No te olvides de disfrutar de tus vacaciones. Todos necesitamos tomarnos un respiro del trabajo para recargar pilas y cuidar nuestro bienestar y crecimiento personal. Aunque solo sea un día libre de vez en cuando. Cambia de aires. Haz voluntariado o visita a algún familiar. Ve a la playa. Es imprescindible que te reserves tiempo para ti mismo.

Haz ejercicio. Ahora que ya no tienes que desplazarte al trabajo, establece una rutina de ejercicio regular que te ayude a aumentar los niveles de endorfinas y a sentirte realizado y bien. Bebe mucha agua a lo largo del día y sigue una dieta equilibrada que te aporte las vitaminas y minerales necesarios para concentrarte. El café por sí solo no basta (créeme, lo he probado). ¡Cuídate!

• No te preocupes… por las cosassin importancia. Preocuparse por lo que nos depara el futuro en estos tiempos de incertidumbre es algo habitual y nos aleja del presente. Meditar tan solo 10 minutos al día puede ser de gran ayuda. Además, anotar cada día aquello por lo que te sientes agradecido (la práctica de la gratitud) puede ayudarte a aumentar tus niveles de serotonina y dopamina, reducir la ansiedad y proporcionarte la actitud positiva que necesitas para que hoy sea un día fantástico.

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