By Ángela Colón, Account Executive, Dialogue

En 2019, decidí dejar mi hogar en Bogotá y mudarme a Canadá para cursar un máster en Comunicación Intercultural e Internacional en la Universidad Royal Roads, en Columbia Británica. Para mí, fue una oportunidad increíble para crecer tanto a nivel personal como profesional y sumergirme en una nueva cultura. Siempre me han interesado las culturas extranjeras y las relaciones internacionales. Sabía que ir a Canadá me permitiría cumplir mi sueño: pasar tiempo con gente de otros países, aprender de ellos y compartir mi forma de vida con ellos.

Esas experiencias resultaron fundamentales durante una oportunidad laboral en la Asociación Intercultural de Comunicadores Empresariales de Toronto. El intercambio cultural fomenta nuevas perspectivas e ideas dentro de las organizaciones.

A raíz de esta oportunidad, quiero compartir una lección que he aprendido y que es útil para los profesionales de la comunicación: cuando se trabaja en un entorno cultural diverso, es importante aprovechar lo mejor de cada cultura para crear equipos exitosos. 

Según un estudio publicado en la revista *Journal of International Business Studies*, la diversidad cultural en los grupos de trabajo fomenta la creatividad, la innovación y la adaptabilidad. ¿Cómo podemos detectar estas oportunidades de intercambio cultural? 

Por ejemplo, en Colombia, la «comunicación de alto contexto» es la forma más habitual de comunicarse. En este estilo, el significado queda implícito en la conversación y solemos entablar una charla informal antes de pasar a los asuntos importantes.

En IABC/Toronto, uno de nuestros jefes de equipo sugirió en una ocasión que prestáramos atención a la «comunicación de bajo contexto» como una oportunidad para comunicarnos de forma directa y precisa. La perspectiva que me aportó este matiz cultural supuso para mí una nueva forma de facilitar la interacción entre compañeros de equipo, crear cercanía y adaptarme más rápidamente. 

La tradición familiar, la forma de trabajar e incluso las expresiones típicas son pequeños detalles que pueden influir en el desarrollo del trabajo y en la forma en que los equipos aprenden. En Latinoamérica, por ejemplo, el hecho de compartir una taza de café en medio de una sesión de lluvia de ideas puede reforzar los lazos entre los miembros del equipo y estimular la creatividad.  

Siempre hay que tener en cuenta los matices culturales cuando se trabaja con un equipo internacional, sobre todo para comprender los diferentes puntos de vista y contextos. La cohesión del equipo, la afinidad y la aculturación son un proceso continuo. Todos aportamos algo único, y todos podemos y debemos aprender unos de otros. 



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