Por Santos Valenzuela
El Orgullo es un momento para celebrar la identidad, reflexionar sobre los avances logrados y renovar nuestro compromiso con la inclusión, no solo durante el mes de junio, sino durante todo el año. En Dialogue, creemos en el poder de un marketing inclusivo, significativo y auténtico que vaya más allá de las campañas con la bandera arcoíris. Como comunicadores, tenemos la responsabilidad de orientar a las marcas para que establezcan relaciones genuinas y duraderas con la comunidad LGBTQ+.
En el panorama actual, el público está cada vez más atento a los gestos meramente simbólicos. El «rainbow-washing» —el uso de símbolos LGBTQ+ sin un apoyo genuino— puede hacer más daño que bien. La autenticidad es importante. Las marcas que logran un impacto real son aquellas que escuchan las voces queer, colaboran con comunicadores LGBTQ+ y muestran un apoyo constante a lo largo de todo el año.
Contratar a un influencer o creador LGBTQ+, por ejemplo, nunca debería ser una casilla que marcar, ni formar parte de una agenda personal, ni es siempre la solución adecuada. La verdadera inclusión va más allá del casting. Implica comprender el objetivo de la campaña, alinearse con las voces adecuadas para el mensaje y forjar relaciones que respeten todo el espectro de identidades y experiencias queer. Una colaboración bien planteada genera un impacto real.
En Dialogue, nos enorgullece celebrar y apoyar a los miembros LGBTQ+ de nuestro equipo. Sus voces, experiencias y puntos de vista enriquecen nuestro trabajo y nos ayudan a diseñar estrategias más inclusivas y culturalmente relevantes para nuestros clientes. Sabemos que la representación entre bastidores es tan importante como la visibilidad en pantalla o en las campañas.
La verdadera inclusión no es una iniciativa de un mes con un logotipo con el arcoíris, sino un compromiso a largo plazo. Eso significa invertir en talento diverso, promover la equidad desde dentro y dar visibilidad a las iniciativas lideradas por personas queer de forma auténtica, no solo durante el Orgullo, sino todos los días.
A medida que avanzamos, nos proponemos a nosotros mismos y a nuestros socios ir más allá, para garantizar que el Orgullo no sea solo una campaña de marketing puntual, sino parte de un compromiso más amplio con la celebración de nuestra diversidad como miembros de la raza humana.